Cuando empezamos con TicketCare no estábamos mejorando un producto existente. Estábamos construyendo, desde cero, la primera tarjeta en España dedicada específicamente a servicios de atención y cuidados.
El objetivo del cliente era claro: dar a las empresas una forma de ofrecer a sus empleados acceso a servicios de bienestar y cuidado —fisioterapia, podología, centros de día, cuidado a domicilio, psicología, entre otros— a través de una tarjeta física o virtual, con todo lo que eso implica: emisión, gestión de saldo, recargas y una plataforma completa de administración.
El problema real
No existía nada parecido en el mercado. El cliente necesitaba:
- Emitir tarjetas (físicas y virtuales) que los usuarios finales pudieran usar directamente en centros de servicio.
- Una plataforma donde poder administrar proveedores, empresas cliente y beneficiarios.
- Un mapa público donde los usuarios pudieran encontrar servicios cercanos.
- Integrar procesos con partners de RRHH y beneficios sociales que ya trabajan con las empresas cliente, como Mercer u OTN, para facilitar la adopción.
No había ninguna pieza reutilizable. Todo el sistema técnico se diseñó y construyó desde cero.
La solución que construimos
TicketCare terminó siendo una plataforma end-to-end con varias piezas conectadas:
- Emisión de tarjetas físicas y virtuales.
- Consulta de saldo y movimientos en tiempo real para el usuario.
- Panel de administración para empresas cliente (gestión de empleados y beneficiarios).
- Panel para empresas de servicio (proveedores de fisioterapia, podología, centros de día, etc.).
- Mapa público de servicios con datos precargados, filtrable por código postal y cercanía.
- Integraciones con partners de beneficios sociales (Mercer, OTN) para simplificar la incorporación de empresas que ya trabajan con ellos.
Hoy, TicketCare conecta a empresas con una red de centros especializados en cuidado y bienestar en toda España.
Arquitectura técnica
Como responsable técnico del proyecto, la arquitectura se diseñó priorizando control, seguridad y capacidad de evolucionar sin fricciones:
- Frontend: Vite.
- Backend: Node.js.
- Base de datos: MySQL.
- Infraestructura desplegada en servidor interno, sin salida directa a internet.
Separar frontend y backend de forma clara nos permitió iterar rápido en cada capa sin tocar la otra, algo clave en un producto que fue cambiando de forma bastante significativa a medida que avanzábamos.
La integración bancaria: el punto más delicado
La pieza más compleja fue la integración con Money2Pay de CaixaBank para emitir tarjetas y sincronizar saldo y movimientos.
No fue simplemente "conectar una API". Fue un proceso largo de trabajo conjunto con el banco para ir ajustando llamadas y flujos hasta dejarlos estables. Al no poder ofrecernos webhooks, diseñamos una sincronización diaria: cada día hacemos una llamada que extrae saldo y transacciones, y esos datos alimentan tanto la experiencia del usuario como las estadísticas internas de la plataforma.
Esto obligó a construir una capa intermedia robusta que garantizara consistencia de datos financieros sin depender de eventos en tiempo real, algo poco habitual pero necesario dado el contexto del partner bancario.
Retos técnicos y seguridad
El mayor desafío no fue solo la integración bancaria: fue proteger correctamente datos sensibles de tarjetas y beneficiarios sin sacrificar operativa ni velocidad. Las decisiones clave que tomamos:
- Toda la base de datos vive en un servidor interno sin posibilidad de salida directa.
- Los datos solo pueden extraerse a través de API controlada, nunca por acceso directo.
- No existe información que vincule directamente una transacción con la identidad concreta del usuario, minimizando exposición de datos personales.
- Diseño de roles y entidades separadas para empresa cliente, empresa de servicio y usuario final, evitando cruces de información no autorizados.
Modelar bien esas tres entidades desde el inicio —cliente, proveedor, usuario— fue una de las decisiones de diseño más importantes del proyecto, porque todo el resto de la plataforma se apoya en esa separación.
Resultado
El cliente no tenía absolutamente nada antes de este proyecto: ni tarjetas, ni plataforma, ni infraestructura.
Hoy, TicketCare tiene más de 100 empresas de servicio activas en su red, cubriendo fisioterapia, podología, centros de día, cuidado a domicilio y otros servicios de bienestar en distintos puntos de España.
La lección que me quedo
Al ser un producto completamente nuevo en el mercado español, el enfoque y la forma cambiaron varias veces durante el desarrollo.
Pero como la arquitectura se pensó bien desde el principio —con entidades claras, seguridad desde el diseño y una integración bancaria construida con margen para adaptarse— nunca tuvimos que rehacer el sistema desde cero cuando el producto evolucionaba.
Diseñar bien al inicio no es acertar todo a la primera. Es dejar espacio para que el producto crezca sin romper lo que ya funciona.
Si estás construyendo un producto fintech o de beneficios sociales que necesita integraciones bancarias reales y seguridad desde el diseño, hablemos.
